sábado, 20 de abril de 2013

TE SIGO BUSCANDO AMÉRICA



“UNASUR es el legado
 de nuestro Comandante
 Hugo Chávez…”
Nicolás Maduro
Horas antes de viajar a Lima
 para la reunión de emergencia de UNASUR (18-04-2013)



Lo ocurrido en Lima - Perú las últimas horas del día jueves 18 de abril de 2013, debe ser motivo de profundas reflexiones acerca del futuro de la democracia en América del Sur.

Para los peruanos debe ser, a la vez, motivo de recelo respecto de quién nos gobierna, del grupo parlamentario oficialista y de toda la clase política en general.

Cerca de la medianoche, los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Uruguay y el representante oficial de Ecuador se reunieron en Palacio de Gobierno a efecto, según ellos, de evaluar la situación originada por el irregular proceso electoral llevado a cabo el domingo 14 de abril último en Venezuela. Decimos “según ellos” puesto que horas antes, cuando aún no caía la tarde, el canciller argentino había dado a conocer a la prensa que el motivo de la reunión, en realidad, era respaldar los resultados proclamados por el organismo electoral de aquel país que dio por vencedor a Nicolás Maduro.

El solo hecho que varios de aquellos presidentes sean abiertamente admiradores del proceso democrático bolivariano y del fenecido Hugo Chávez no dejaba duda alguna de la verdadera razón de esa reunión, por lo que el dato dado por el funcionario argentino resultaba sobrentendido. Pero, lo expresado por el dudoso nuevo presidente de la República Bolivariana de Venezuela constituyó un verdadero desplante para cada uno de los ciudadanos de La Patria Grande: América.

Nuestra América sigue en situación de secuestrada; a la vista de sus habitantes, sigue desaparecida, no habida.

El apego, la fascinación o atracción irresistible que genera el chavismo y la imagen de Hugo Chávez en la mayoría de todos estos mandatarios es tal que la realidad que ven otros, para ellos, solo son mentiras, calumnias, manotazos de ahogado de una derecha reaccionaria, de elementos provocadores, de enemigos de la verdadera democracia.

Amenazar a los empleados públicos con sanciones o despidos para que como ciudadanos voten a favor de un determinado candidato no tiene importancia. Inclinar el piso a favor de un determinado candidato, en el sentido que su campaña electoral pueda ser objeto de cobertura total en los medios de comunicación, mientras que al “otro” se le dé con las justas unos cuantos minutos no es antidemocrático. Que el rostro de un determinado candidato se reproduzca cerca de quince veces en la cédula electoral, mientras que el del “otro” una sola vez en una de las esquinas de la misma es una cuestión técnica. Que esté probado que el día de las elecciones agentes vinculados con grupos chavistas “acompañen” a los electores a la cámara secreta para decirles “cómo votar” es una pillada propia de nuestro folclore latinoamericano, es una pequeñez que no afecta la validez del proceso. Tener capturados los demás poderes del Estado y sometidos a los órganos  encargados de controlar la regularidad de las elecciones no es motivo válido para sospechar de cómo terminará la historia, solo son detalles sin importancia. Nicolás Maduro ganó limpiamente y, en consecuencia, es deber de los miembros de UNASUR -ese cuento que según el propio sometido a sospecha proclama como un legado de su padre político- declararlo justo vencedor y hacer un llamado al “otro” contendiente a que acepte el resultado impoluto ¡Qué carajo se habrá creído!

Lo curioso es que todos esos presidentes fueron electos en procesos democráticos, procesos de los que hubieran impugnado sus resultados si a ellos les hubieran aplicado los mismos ajustes que le aplicaron a Henrique Capriles. Hubieran ido corriendo y lloriqueando a cualquier organismo internacional pidiendo la cabeza de los tramposos y abusadores.

Cuando Alberto Fujimori quiso reelegirse por tercera vez, fue puesto contra la pared y la presión fue tal que su nuevo tercer mandato hiso agua en pocas semanas, dándose un escarmiento a aquellos que no creen en la democracia y quieren perennizarse en el poder ¡pué!. Pero, por arte de magia luego que Hugo Chávez hiso de la reelección un hobby personal, otros mandatarios olvidaron lo ocurrido en el Perú y ellos también se reeligieron. Argentina, Bolivia y Ecuador son un ejemplo de ello. Chávez les demostró que la reelección no es antidemocrática. En el Perú es bastante probable que el asco a la reelección también desaparezca para convertir nuestro país en una suerte de reinado familiar.

Lo ocurrido en la negra noche del jueves 18 de abril en Lima es una advertencia que, para este nuevo milenio, este nuevo siglo, la sombra de las dictaduras y tiranías en América del Sur no ha desparecido y sigue siendo un mal latente. No nos engañemos con la situación económica que gozan algunos países de la región. La dictadura en América del Sur siempre ha sido una tendencia depravada de nuestra clase política y poco tiene que ver el tema económico.

Señores de UNASUR, ustedes pueden usufructuar del poder y hacer tropelía y media con él, pero eso no implica que nos arrastran con ustedes. Mala idea de habérselo entregado, pero el voto no implica la entrega de conciencia y derecho a la libertad. Aún cuando quieran desaparecer todo mecanismo de revocación o vacancia, el pueblo siempre tendrá derecho de insurgir. El respaldo a los resultados del proceso electoral venezolano los obliga solo a ustedes no al pueblo americano que proviene de buena madre.

Nota al pié

Lo que me pregunto y no logro entender es cómo puede ser posible que Argentina, a través de su presidenta, respalde una dictadura -¡que cojones no es otra cosa!-. ¿Se olvida acaso que en la década de los 70’s fue víctima de la más despiadada de todas las dictaduras existentes en la región?

Una juventud, una generación entera, amante de la música y el arte, fue sometida a la más brutal persecución, vejámenes y procedimientos de tortura que nos podamos imaginar aún hoy en día. La desaparecieron.

Cómo es posible que el periodista argentino Guillermo Giacosa, radicado desde hace muchos años en el Perú, a través de su columna periodísticas en el diario Perú 21 avale y defiendan el proceso chavista.

¿Es que acaso han descubierto que las dictaduras de derecha son malas, pero las de izquierda sí son buenas?

Me resulta extraña la presencia de Chile, cuya juventud setentera también pasó por la misma experiencia argentina. Chile refleja en su escudo la Estrella Solitaria ¿Qué temor hay entonces de mantenerse aislado y distanciado del problema, si con ello se convierte en baluarte de la desdichada democracia?

Argentina, Chile y los demás países, al respaldar la dudosa elección de Nicolás Maduro no viabilizan la paz en Venezuela, abandonan a ese pueblo a su suerte.

El que a espaldas de los demás mandatarios, algunos digan que lo hecho en Lima tiene como finalidad que Nicolás Maduro cargue él sólo con la responsabilidad de lo que ocurra con su país, es el ejemplo exacto de lo que Pilatos hiso con el Cristo.



 TEMAS DE REFLEXIÓN PARA LOS PERUANOS

La noche del jueves 18 de abril, el Congreso de la República se debatió la autorización de salida del país del presidente Ollanta Humala a fin que asista a la asunción de mando de Nicolás Maduro. El resultado final favoreció la presencia de Humala en Caracas.

Si bien es cierto que la asistencia de presidentes a la asunción de mando de un colega es una tradición democrática que expresa un respaldo a su futura gestión, hoy en día, debe motivar ciertas dudas.

A Ollanta Humala siempre se le ha atribuido ser admirador del proceso chavista, pero una vez que asumió la presidencia sus actos posteriores aparentemente han demostrado que en él primó la razón y no la inclinación. Sin embrago, sus declaraciones con ocasión de los funerales de Hugo Chávez despertaron nuevamente algunas dudas. Si a ello agregamos ciertas movidas que claramente indican un afán de reelección indirecto y soterrado; un sorpresivo afán  que el Estado nuevamente participe de la gestión de Empresas como REPSOL, no impide creer que tal vez las ligas que sujetaban la careta en sus orejas, han comenzado a ceder y permiten nuevamente ver su verdadero rostro.

De hecho él sabe que la actitud asumida por su gobierno motivará algunas dudas en nuestros socios comerciales y en cuantos tengan interés en invertir aquí. Él sabe, que el índice de su popularidad ha de pasarle la factura y con ello, anticipadamente, mina el claro afán de su cónyuge en postular a la presidencia. Pero no olvidemos que a los dictadores y tiranos nada los persuade y nada les interesa.

Lo hecho por los legisladores oficialistas la noche del jueves en el Congreso no debe ser desvinculado de los afanes, sentimientos y pensamientos del mandatario.

En contra de la letra expresa de la Constitución, con el propósito de viabilizar la partida de Humala a Caracas y que forme parte del circo montado por Maduro y compañía, quisieron que la resolución legislativa que autorizaba el viaje entre en vigencia inmediata (léase: en el día).


Como es sabido, hoy viernes 19 de abril, Nicolás Maduro asumirá la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. Si a Humala  se le hubiera otorgado el permiso de salid la madrugada del mismo viernes, la resolución legislativa, por mandato de la constitución hubiera entrado en vigencia el día sábado, cuando todo estaría consumado. Si se otorgaba el día jueves muy entrada la noche, el  problema era: cómo cumplir la formalidad de la publicación.

Según el artículo 109° de la Constitución peruana, toda norma entre en vigencia y por tanto es obligatoria “…el día siguiente de su publicación en el diario oficial, salvo disposición contraria de la misma ley que posterga su vigencia en todo o en parte”.

El diario oficial o gaceta oficial del estado Peruano es el diario “El Peruano”, que día a día publica toda la legislación dada el día anterior en un cuadernillo.

De acuerdo al artículo de la Constitución, mientras no se publique una norma, no hay posibilidad de que tenga vigencia y sea obligatoria. Esa vigencia no puede darse el mismo día de la publicación puesto que la colectividad no tendría oportunidad de conocerla o en todo caso de internalizarla. Cómo mínimo, debe pasar un día, como máximo, su vigencia puede ser postergada (ojo: hacia adelante) si así lo expresa la misma norma.

La bancada oficialista propuso que la resolución legislativa entre en vigencia el mismo día jueves para viabilizar el viaje del presidente, intención abiertamente contraria a la Constitución ¿Cómo entonces se ha dado la posibilidad que Ollanta Humala viaje?

Muy fácil, la resolución legislativa fue publicada en una separata especial de “El Peruano” entre gallos y medianoche, no se sabe en qué cantidad y quiénes han podido tomar conocimiento de ella. Es bastante probable que se halla impreso unas cuantas en una impresora cualquiera y haya sido de conocimiento de unos pocos funcionarios.

Esta actitud del oficialismo en el Congreso no debe pasar desapercibida: es la forma como las dictaduras suelen actuar. Es la forma como el chavismo gobierna en Venezuela. Unos días antes, el presidente del parlamento venezolano decidió no darle el uso de la palabra a ningún congresista que no reconozca los resultados de las elecciones del día 14; ha destituido de la presidencia de comisiones a todos los parlamentarios opositores.

¿Nuestro congreso se contagiará de esas actitudes "democráticas"?

Quizás debemos agradecer al altísimo que la situación en Venezuela haya sido motivo para poder ver debajo de las máscaras.

Quizás debemos agradecer, también, que ese hecho nos permite constatar, confirmar la calaña de ciertos políticos peruanos como el caso de Alejandro Toledo, gobernante que sufrió los embates golpistas de Ollanta y Antauro Humala (hoy en la cárcel por delito de homicidio calificado), pero que, con el propósito de obtener algún beneficio político, no dudo, no tuvo asco, de apoyar la candidatura y hoy ser aliado de su -antes- enemigo político: Ollanta Humala.


Alejandro Toledo no solo es un personaje abyecto por esa antinatural componenda política, sino, porque mide los mismos hechos históricos con varas distintas.

Cuando Alberto Fujimori logró su reelección mediante una votación fraudulenta dejándolo a él fuera de la presidencia, organizó la histórica marcha de los cuatro suyos, movilizando gente de todos los confines de la república, congregando a todas las fuerzas políticas en la capital de la república como forma de manifestar el rechazo a la dictadura y al fraude electoral. Originó la costumbre en el Perú del lavado de la bandera, como forma de expresar el agravio a la democracia.

Hoy, sale con el cuento que el viajar a la asunción de mando de Nicolás Maduro es una cuestión que solo le compete al Presidente de la República.

Tal vez, al igual que la presidenta argentina, Toledo haya descubierto que las dictaduras y tiranías son malas cuando los defenestran a ellos del poder, pero no cuando joden a otros.

La forma como se ha conducido Ollanta Humala parece demostrar que lo suyo no era solo un sentimiento afín con Hugo Chávez sino con el sistema chavista. Muerto Chávez ya no tendría porque seguir simpatizando con lo que ocurre en Venezuela. Maduro no es Chávez. La actitud de Humala evidencia una deuda con el chavismo, un encadenamiento, que parece no importarle ocultar. A Toledo, otro Pilatos de América, la actitud de Humala no le importa mientras siga teniendo algún beneficio como perro al lado de la mesa.

Debemos mantenernos alerta. Peruano, aprende a dormir con un ojo abierto.




MAX MARRUFFO S.

sábado, 3 de marzo de 2012

EL “FUTBOL” PERUANO Y LA LEGALIDAD


Si bien, era la historia de siempre, esta vez, una nueva derrota de los equipos peruanos en la Copa Libertadores (Aurich y Alianza Lima), algo hacía presagiar.

La portada del mes de febrero de la revista distribuida por la misma empresa de cable que auspicia el torneo profesional con cierto aire despectivo se refirió a él como “Futbol a la peruana”. Al interior, el artículo correspondiente iniciaba con el siguiente encabezamiento: “Nuevo Comienzo. Con mucho que mejorar”. Uno de los redactores expresaba que “Para mejorar nuestro futbol debemos ser serios”.

El presagio iba tomando forma. Todo tiene un límite. No se puede vivir de espaldas a la realidad. El hastío en el aficionado pensante ya es evidente.

La misma semana en que se jugó la primera fecha, un diario especializado en economía y negocios, publicaba un artículo donde algunos de los sponsors exigían de los equipos que patrocinan resultados y profesionalismo.

Lo que vino después ya es historia conocida por todos, pero, a diferencia de otras “crisis”, ésta, en esencia, implica un no va más. El final de una historia miserable en el deporte profesional peruano.

No obstante, hasta el día de hoy, el periodismo y la opinión pública o no se dan cuenta o consciente y vergonzosamente voltean el rostro para no ver algunas otras cosas que se han destapado.

¿Es posible, en un país regido por un orden jurídico, amonestar, reprender, criticar a una persona tan solo por el hecho que reclama se respete su contrato de trabajo y que se le pague lo que se le debe?

Atónitos hemos visto por televisión a muchos “directivos” declarar en contra de jugadores por haberse agrupado y colectivamente haber exigido se les pague sueldos atrasados como si ello fuera reprobable. Aquellos “directivos” consideraron desleal esa actitud y la culparon de haber impedido el que siga adelante aquel torneo que su propio auspiciador ningunea.

Esos directivos quieren que las cosas continúen tal y como están. Con sus clubes en la banca rota, llenándose de deudas impagables no solo con la administración tributaria sino también con sus propios empleados (jugadores, técnicos, etc.). Esos directivos quieren (y en algunas oportunidades lo han logrado) un trato diferente por parte de la Autoridad Administrativa y Judicial del dispensado al resto de nosotros los mortales.

Por otro lado ¿Es posible que se hable con tanta tranquilidad de la existencia de planillas firmadas por algunos jugadores de futbol con lo que estos aceptan haber cobrado sus mensualidades que en verdad no han recibido tan solo para que el club pueda seguir jugando en el campeonato?

En otros países y en el Perú mismo, eso se califica como delito Contra la Fe Pública.

No he escuchado a nadie referirse a este hecho de ésta manera.

Entre los delitos Contra la Fe Pública existe la denominada falsedad ideológica, que se constituye cuando en un documento aparecen hechos o declaraciones que nunca han existido. En las llamadas (por la prensa) planillas falsas se hace aparecer pago de haberes que no han existido.

Ahora, algunos dirán que esto no es suficiente para constituir el delito de falsedad ideológica porque, además, se requiere el perjuicio.

Pues bien. Uno de los hechos que de manera más trascendente se ha resaltado en esta nueva “crisis” del futbol peruano, es la retirada del equipo de la Universidad San Martin de Porres.

A diferencia de otros, en dicho equipo las cosas se presentaban dentro de lo debido, no había problemas administrativos, los jugadores cobraban sus mensualidades, etc. Los directivos toman la decisión porque consideran injusto que se mantengan en el campeonato, o se les permita jugar a equipos que no cumplen con sus compromisos económicos al igual que ellos. Esto es, la Universidad San Martín considera que a estos últimos  se les da un trato preferente a pesar que incumplen con las bases del torneo.

Argumento razonable, desde todo punto de vista. Como razonable es el hecho que decida retirarse puesto que esto implica un perjuicio económico para ellos, ya que, mientras la San Martín paga sus deudas y a veces, cosas del deporte, los resultados no le son favorables, los otros logran de hacerse de títulos y posiciones que les permiten acceder a torneos internacionales.

Creo yo, que esto constituye el perjuicio exigido para que, junto a la falsedad ideológica, se haya dado el delito Contra la fe Pública.

Mas, los dirigentes de la San Martin no lo denuncia así.

A comienzos de esta semana, la San Martín dio a conocer que estaba preparando demandas contra la Asociación de Futbol Profesional y la Federación Peruana de Futbol por Indemnización por Daños y Perjuicios. Este anunció motivó que el Presidente de la Federación negociara con ellos su retorno al campeonato ofreciendo la aplicación estricta del reglamento y de las sanciones a los equipos morosos.

Ayer viernes, finalmente, se informó que la Universidad San Martín se ratificaba en su decisión. Y se entiende que una institución ligada a una casa de estudios profesionales de prestigio no puede avalar situaciones patéticas como la que se vive hoy en el futbol peruano. Pero ¿la San Martín ha utilizado la palabra delito?

No.

La San Martín, entonces, no deja de pertenecer al mismo sistema de los otros clubes. Su retiro puede ser un paso aleccionador, pero es insuficiente mientras tan igual que aquellos a quienes culpa calle la verdad de las cosas y no las llame como debe de ser.

El futbol peruano se ha convertido en un Estado dentro de otro estado, donde quienes lo dirigen hacen de la ley lo que se les da la gana.

Esto amerita una investigación por parte del Ministerio Público o del Congreso de la República que luego termine en un proceso judicial contra los que resulten responsables. Sabe Dios qué otros hechos ilícitos se encubren con el nombre de “Torneo de Futbol Profesional Peruano”.

Los delitos Contra la Fe Pública son delitos de persecución pública, esto es, deben ser perseguirlos aunque las víctimas no lo denuncien.

Quizás, es un buen motivo para comenzar a legislar en el Perú la corrupción en el ámbito de la actividad privada. Nuestra Ley Penal solo persigue con el nombre de “corrupción” los actos ilícitos de servidores y funcionarios públicos que afectan la administración pública. Los actos fraudulentos en la actividad privada son sancionados a través de otros delitos que no constituyen propiamente corrupción, a diferencia de otras legislaciones.

La corrupción es una característica del desenvolvimiento de nuestra sociedad.

El futbol peruano es corrupto, fuente de ilicitudes, que por el amor a una camiseta pasan desapercibidos.

MAX MARRUFFO S.

martes, 6 de diciembre de 2011

A PROPÓSITO DE CALLE 13

Nuevamente el público de Lima se siente burlado en un espectáculo musical.
Digo nuevamente porque hace poco, cuestión de unas semanas, Britney Spears utilizó play back sin anuncio previo que permitiera al público decidir si valía o no la pena pagar por verla.
Respecto de esta presentación comenté por facebook que en algunos países con experiencia en este negocio de los mega conciertos la falta de profesionalismo de la artista habría tenido respuesta inmediata por parte de la autoridad competente, como recién ocurre ahora con el tema de Calle 13 que ha motivado las declaraciones de la Ministra de Cultura exigiendo (además de las disculpas al público) la realización de un concierto gratuito. Al parecer,  lamentablemente, la conducta de la Spears se ha tomado como algo natural y válido.
Hoy, la polémica la suscita Calle 13, pero en este caso es necesario señalar, de acuerdo a la información que circula sobre el tema, que la responsabilidad la tiene de manera compartida, además de estos, la organización y el público asistente.
Se ha mencionado, sin desmentido alguno, que los artistas comunicaron oportunamente vía twitter que su salida de Venezuela se había postergado para las ocho de la noche del mismo día de la presentación aquí en Lima, lo que significa que era imposible que cumplan con salir al escenario a la hora programada (11 de la noche).
¿Tuvo la organización conocimiento de ese mensaje? ¿Se enteró el público de ello?
Los representantes de Calle 13 señalan que el organizador exigió que de todas maneras se presenten. Si así fue, esto -creo yo- origina la responsabilidad en la empresa. Es ella la que asume los riesgos ante el público consumidor, y es ella la que debe informar oportuna y adecuadamente de todos los detalles del evento que ha organizado para efectos que el consumidor decida si le satisface o no las condiciones.
Puede que sea razonable un retraso de una hora, en la medida que no implique una falta de respeto o profesionalismo del artista o banda (como fue el caso de Axl Rose vocalista de Guns N’ Roses) pero esperar cerca de cuatro horas, deja de serlo. El público estaría en su derecho de exigir la satisfacción correspondiente. De existir una norma que regule la organización de eventos musicales a fin de garantizar los derechos del público consumidor tal vez exigiría que, vencido un plazo prudencial sin que se inicie el espectáculo, el organizador debe o cancelar el evento (debiendo ejercer las acciones correspondientes contra los que resulten responsables) o devolver el dinero a quienes ya no quieran quedarse, si la naturaleza del espectáculo admite esta solución*.
Por otra parte, de acuerdo a las informaciones, el público esperó y luego descargó su malestar con los artistas generándose actos de violencia (física y verbal) por ambas partes. Lo correcto hubiera sido que quienes se sentían defraudados, burlados, engañados, se retiren y formulen su denuncia correspondiente a efectos que les sea devuelto su dinero. Claro esto es lo razonable en la medida que tengamos un Estado competente y expeditivo. Lamentablemente la poca credibilidad de su operatividad impide fácilmente se llegue a esta decisión y no se atine a hacer nada y finalmente, por no perder su dinero el consumidor se quede hasta que se le dé la regalada gana a la organización o al artista cumplir con su obligación.
No obstante, a mi entender, lo correcto es retirarse y exigir a través de la autoridad la devolución del dinero. Debe implementarse una ley que garantice este proceder pacífico con resultados satisfactorios.
Tratándose de una actividad (la de los mega conciertos), recién experimentada por nuestra sociedad y que encuentra respuesta entusiasta, debemos evitar que la sombra tenebrosa de la violencia se pose sobre ella como ya lo ha hecho en el futbol.
Más que de la autoridad, más que del organizador, depende del público que nuestro país no sea visto como uno donde cualquier hijo de vecino tenga la posibilidad de embolsicarse nuestro dinero a base de engaños o conductas poco profesionales. Debemos ser exigentes, como lo son ellos al momento de señalar el precio de las entradas y debemos saber comportarnos en pleno espectáculo. Que las bandas y artistas nos respeten no tan solo porque llenamos estadios sino porque queremos y posibilitamos un espectáculo de calidad y que lo mismo que entregan en otros países, lo entreguen aquí.
Y del mismo modo, debemos serlo también con el nacional. Así elevaremos su nivel de profesionalismo, pues eso es lo que se quiere, al final de cuentas, ver desplegado en el escenario.
(*) Por lo demás, la excusa dada por el líder de Calle 13, que se quedó para exigirles a los presidentes de América Latina se tenga en cuenta a Puerto Rico en sus reuniones, no es válida. Tenían un contrato que cumplir aquí y punto.
OTROSI DIGO:
También es bueno que el público peruano conozca algunas cosas referidas a los conciertos o giras musicales.
- Cuando se informa que la presentación corresponde a una gira de promoción de un nuevo trabajo musical (álbum) del artista o banda, no esperen que presenten sus números más conocidos o que toda velada se trate de ellos. En el concierto de Britney Spears, podía escuchar que gran parte del público le pedía una antigua, esto es, una canción conocida y que fuera éxito en su momento. También es bueno recordar lo que sucedió en la primera presentación de la banda Aerosmith el 2010.
- Cuando se informa que el concierto es acompañado de una orquesta sinfónica o con alguna característica técnica, por ejemplo, será una presentación acústica (umplugged), las canciones más conocidas no siempre van a sonar igual. Esto es importante debido a que, habiendo caído el mercado discográfico, la presentación en público es lo que genera ahora más ganancia para los artistas o bandas, por lo general tratan de a sonar igual que en el disco para mantener su status y así estamos acostumbrados a verlos actuar en los DVD’s. Si han decidido experimentar con su trabajo y realizar giras al respecto, el público sabe a lo que se atiene.
- Por último, y aquí recuerdo un caso de la época anterior a los mega conciertos.Una vez se publicitó la presentación de David Summer, vocalista de la banda española Los Hombres G, como la presentación de dicha banda y en realidad era él y una banda de apoyo. Esto fue un fraude, pero no tuve conocimiento de sanción alguna por parte de INDECOPI. Cuando se anuncia la llegada de un grupo conocido, es bueno, que la empresa, como los medios de comunicación, informen si se trata de toda la banda original o de uno o algunos de sus miembros con derecho al uso del nombre y de las canciones que la hicieron famosa. Hay casos que se tiene el permiso del uso del nombre pero no de cantar determinadas canciones, que pueden ser de las más esperadas.
MAX MARRUFFO S.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

DE MALAS. CRONICA DE UN DEPRE

Lunes por la mañana. Camino a desgano. Ciento que éste año me resultó fatal. Mas, no puedo hacer otra cosa que seguir vivo y lucharla cada día. Tengo una familia que atender. Por ello ando alerta a todo aquello que pueda ahondar más mi bajón anímico a efecto de driblearlo y así lograr por fin recuperarme.

Quizá estoy muy sensible y por ello es que puedo darme cuenta de algunas cosas que en mi lucidez normal no lo hago. Por ello, permítanme advertirles, por si no se han dado cuenta, a la serie de agravios a lo que nos enfrentamos cuando caminamos por las calles de esta nada amigable ciudad de Lima. Quizá son estas cosas la que nos tumban de un día a otro sin que podamos percatarnos:

- Parado en el cruce de la Av. Wilson con Paseo Colón, vereda del Museo de Arte. Quiero cruzar hacia el antiguo parque Neptuno, en dirección a la moderna Plaza Real. La policía femenina, a cargo de la dirección del tránsito, ha dado la orden, tengo derecho de paso. Cuando estoy presto a bajar la vereda, subo la mirada y de sorpresa me doy con la parte lateral de un micro que se  ha parado en pleno crucero peatonal, al inicio de la cuadra, frente a mi, para que el cobrador del mismo llame a posibles pasajeros. Así, se me plantea el problema de, cruzar bordeando la parte trasera del vehículo, lo que implica tener que exponerme a los carros que cruzan el Paseo Colón por la Wilson; o hacerlo por delante, exponiéndome a que el chofer parta intempestivamente sin importarle si estoy delante o no de su herramienta de trabajo. Sensación: Para este par de mierdas no existo. El asunto es que si espero a que reanude su marcha, la policía de tránsito, ya debe haber dado la orden de detenerse para quienes siguen mi ruta y ha cedido el paso a quienes la atraviesan. Pierdo tiempo para que un peruano que tal vez tararea de muy buena gana esa canto lastimero de soy peruano soy trabajo haga Perú.

- Sigo caminando. Ahora ya estoy en el cruce de la Wilson con la Av. Bolivia, justo al costado de Plaza Real. Espero a que el semáforo cambie a verde. Desesperados conductores ante la inminencia del cambio a una luz que les desagrada, pese a que se plantan por varios segundos en cada esquina a ver si sube alguien (otros son felices con la Roja ya que nuestro tiempo es de ellos), comienzan el ataque con esa arma brutalmente mortal y que en Lima (y todo el Perú) las autoridades permiten ser usadas en nuestra contra: los claxon o bocinas. Siento que de un micro, cuyo señor conductor no tuvo la pericia de moverlo antes que cambie la luz, se dispara contra mi cerebro, mi espíritu y mi alma, dos letales bocinazos de carretera que me los dejan retumbando hasta cuando ya he avanzado tres o cuatro cuadras minutos después. Sensación: Quisiera tener el cuello de su madre y apretárselo hasta que este cojudo me pida perdón. Pero no, sé que eso sería intento de homicidio y aún cuando le explique al juez que lo hice por grave alteración de la conciencia, me chantará alrededor de 10 años de pena privativa de libertad (con el agravante que soy abogado y por lo tanto sabía muy bien lo que hacía). Solo me queda mirar al cielo y lanzar ese reto milenario de: si existes, por qué no te lo llevas Señor que implica pecado o herejía.

- Asustado, no obstante que normalmente camino cerca de 40 cuadras diarias so pretexto de hacer ejercicio y mi corazón y bolsillo se encuentren en buena forma, decido, que las pocas 5 cuadras que me separan de mi destino, hacerlas sentado cómodamente en un bus de transporte “urbano”. Bueno no queda otra cosa que aceptar que el enemigo existe y a veces (muy a veces) es necesario. Subo. Me siento. Relajo mis músculos de la espalda y estiro mis piernas con cuidado para no chocar con los pies de la simpática señora que está sentada en el asiento de adelante. Miro por la ventana, la gente en su trajín diario, una cosa de locos. No me doy cuenta y se ha subido un tío que pide limosnas so pretexto de vender algo. Nos cuenta la surrealista historia de un familiar suyo que está en el hospital, acreditándolo con unos papeles que ni él mismo sabe que dicen o de qué se trata, su insinceridad se refleja en su rostro (poco más abiertamente se caga de risa de nosotros). Bueno, hasta ahí, ya mi indignación ha logrado encallecerse, tenemos que aceptar que en nuestro país el fraude forma parte de nuestra idiosincrasia, pero, y aquí viene, previendo que entre su público hay gente sensible (yo diría cojudísima), el tío nos hace recordar que tenemos una familia, madre, esposa, hijos e hijas, que tenemos vida y salud y que él no quisiera que les pase nada, una enfermedad, una mala situación económica, etc., por eso para conjurar ese presagio termina diciendo colabórame hermano hoy por mí mañana por ti. Sensación: Este huevón no solo nos mete un cuento, una milonga, sino que, además, se da el lujo de maldecirnos. Lo más chistoso es que en ese momento me doy cuenta que adheridos al parabrisas del micro hay dos stickers con leyendas que dicen: no distraiga al chofer; y otro, prohibido ambulantes. Qué bueno el chofer que sí nos permite distracción durante nuestro viaje; qué bueno que el chofer hace cumplir las disposiciones del comité de transporte al que pertenece. Qué bueno el chofer que hace respetar a sus pasajeros.

- Haciendo fila (cola) en una agencia bancaria. Frente a mí, frente al público hay un enorme mostrador con muchísimas ventanillas, de esas muchísimas, solo atienden dos, el resto muestra ese cartelito que parece ser invento peruanísimo como el turrón: cerrado sirvase pasar a la siguiente ventanilla. Es el medio día, momento en que todo el mundo quiere ir al banco, no hay otro momento por motivos de trabajo. Los que atienden en ese par de ventanillas demoran todo lo que su conversación con el compañero del costado (de una ventanilla cerrada) le permite. Entre risa y risa, atienden cada 20 minutos a una persona. Así, fácil hago hora y media para hacer un depósito (a cuenta ajena por cierto). El vigilante nos pide constantemente que no desordenemos la cola (fila), que apaguemos celulares, poco más, nos pide que no nos quejemos por la demora en la atención. Acalorado (ya hace un poquito de calor ¿verdad?), cansado, soportando la conversación sobre si Chehade debe o no renunciar que me plantea la persona que está detrás mío, habida de señalar sus puntos de vista a quien quiera escucharlo, veo que una robusta señora ¡oh sorpresa! ha encontrado a una compañera de trabajo ubicada delante de la fila, a punto de tocarle ser atendida a quien le pide: Amis... aprovecha para hacerme esta transacción, por fa…, como están tus hijos…Sensación: Esta gorda ¿sufre de la vista y por ello no nos ve? ¿O le interesamos un carajo? La amiga ¿Es una amiga de verdad? o ¿También le interesamos un carajo? Ya, no hay problema… mis hijos están bien, me están esperando para prepararles el almuerzo. Me dan ganas de decirle que las mías igual, pero, debido a que se ha hecho dueña de la fila, dueña de nuestro tiempo, dueña de nuestra dignidad van a tener que almorzar más tarde que sus hijos. El problema es que, cuando se le reclama al cajero, este mira y no responde. El resto calla ¿Dónde está nuestro deseo de ser respetados? Lo que pasa es que Ud. es un amargado me escupe una señora que está a tres personas detrás mío, cuando reclamo que no debe permitirse que sin hacer cola recién llegados hagan sus transacciones por medio de otros que ya están siendo atendidos. Capto que la señora que pretende acallar mi reclamo, estaría añorando que le ocurriera lo mismo, haberse encontrado con un conocido en la ventanilla.

Vuelvo a casa. Final del día.

Ud., yo y muchos más, hemos sufrido atropellos, ofensas y abusos en esta jornada, y cuando solo estamos concentrados en nuestros quehaceres diarios pasando los días sin que nos demos cuenta, esos atropellos, ofensas y abusos no los percibimos, incluso los aceptamos como parte de la vida, de nuestra vida. Estoy seguro que tarde o temprano de no causar stress son los que provocan decaimiento, abatimiento, depresión y unas enormes ganas de mandar todo a la mierda, esto es: mal humor.

¡Ah! me olvidaba, prendo el televisor para ver las noticias, y un político chistoso, respecto del caso Chehade, recomienda que éste dé un paso al costado, no dice que renuncie. Sensación: Me convenzo, ahora hay formas más sociales, suaves, inocuas de disfrazar la verdad. A Oblitas, Autori, Chemo del Solar también le pedían que dieran un paso al costado, cuando por los resultados con la selección de futbol, era evidente que habían FRACAZADO.

Nuestra sociedad ¿También debe dar un paso al costado?

MAX MARRUFFO S.