sábado, 20 de abril de 2013

TE SIGO BUSCANDO AMÉRICA



“UNASUR es el legado
 de nuestro Comandante
 Hugo Chávez…”
Nicolás Maduro
Horas antes de viajar a Lima
 para la reunión de emergencia de UNASUR (18-04-2013)



Lo ocurrido en Lima - Perú las últimas horas del día jueves 18 de abril de 2013, debe ser motivo de profundas reflexiones acerca del futuro de la democracia en América del Sur.

Para los peruanos debe ser, a la vez, motivo de recelo respecto de quién nos gobierna, del grupo parlamentario oficialista y de toda la clase política en general.

Cerca de la medianoche, los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Uruguay y el representante oficial de Ecuador se reunieron en Palacio de Gobierno a efecto, según ellos, de evaluar la situación originada por el irregular proceso electoral llevado a cabo el domingo 14 de abril último en Venezuela. Decimos “según ellos” puesto que horas antes, cuando aún no caía la tarde, el canciller argentino había dado a conocer a la prensa que el motivo de la reunión, en realidad, era respaldar los resultados proclamados por el organismo electoral de aquel país que dio por vencedor a Nicolás Maduro.

El solo hecho que varios de aquellos presidentes sean abiertamente admiradores del proceso democrático bolivariano y del fenecido Hugo Chávez no dejaba duda alguna de la verdadera razón de esa reunión, por lo que el dato dado por el funcionario argentino resultaba sobrentendido. Pero, lo expresado por el dudoso nuevo presidente de la República Bolivariana de Venezuela constituyó un verdadero desplante para cada uno de los ciudadanos de La Patria Grande: América.

Nuestra América sigue en situación de secuestrada; a la vista de sus habitantes, sigue desaparecida, no habida.

El apego, la fascinación o atracción irresistible que genera el chavismo y la imagen de Hugo Chávez en la mayoría de todos estos mandatarios es tal que la realidad que ven otros, para ellos, solo son mentiras, calumnias, manotazos de ahogado de una derecha reaccionaria, de elementos provocadores, de enemigos de la verdadera democracia.

Amenazar a los empleados públicos con sanciones o despidos para que como ciudadanos voten a favor de un determinado candidato no tiene importancia. Inclinar el piso a favor de un determinado candidato, en el sentido que su campaña electoral pueda ser objeto de cobertura total en los medios de comunicación, mientras que al “otro” se le dé con las justas unos cuantos minutos no es antidemocrático. Que el rostro de un determinado candidato se reproduzca cerca de quince veces en la cédula electoral, mientras que el del “otro” una sola vez en una de las esquinas de la misma es una cuestión técnica. Que esté probado que el día de las elecciones agentes vinculados con grupos chavistas “acompañen” a los electores a la cámara secreta para decirles “cómo votar” es una pillada propia de nuestro folclore latinoamericano, es una pequeñez que no afecta la validez del proceso. Tener capturados los demás poderes del Estado y sometidos a los órganos  encargados de controlar la regularidad de las elecciones no es motivo válido para sospechar de cómo terminará la historia, solo son detalles sin importancia. Nicolás Maduro ganó limpiamente y, en consecuencia, es deber de los miembros de UNASUR -ese cuento que según el propio sometido a sospecha proclama como un legado de su padre político- declararlo justo vencedor y hacer un llamado al “otro” contendiente a que acepte el resultado impoluto ¡Qué carajo se habrá creído!

Lo curioso es que todos esos presidentes fueron electos en procesos democráticos, procesos de los que hubieran impugnado sus resultados si a ellos les hubieran aplicado los mismos ajustes que le aplicaron a Henrique Capriles. Hubieran ido corriendo y lloriqueando a cualquier organismo internacional pidiendo la cabeza de los tramposos y abusadores.

Cuando Alberto Fujimori quiso reelegirse por tercera vez, fue puesto contra la pared y la presión fue tal que su nuevo tercer mandato hiso agua en pocas semanas, dándose un escarmiento a aquellos que no creen en la democracia y quieren perennizarse en el poder ¡pué!. Pero, por arte de magia luego que Hugo Chávez hiso de la reelección un hobby personal, otros mandatarios olvidaron lo ocurrido en el Perú y ellos también se reeligieron. Argentina, Bolivia y Ecuador son un ejemplo de ello. Chávez les demostró que la reelección no es antidemocrática. En el Perú es bastante probable que el asco a la reelección también desaparezca para convertir nuestro país en una suerte de reinado familiar.

Lo ocurrido en la negra noche del jueves 18 de abril en Lima es una advertencia que, para este nuevo milenio, este nuevo siglo, la sombra de las dictaduras y tiranías en América del Sur no ha desparecido y sigue siendo un mal latente. No nos engañemos con la situación económica que gozan algunos países de la región. La dictadura en América del Sur siempre ha sido una tendencia depravada de nuestra clase política y poco tiene que ver el tema económico.

Señores de UNASUR, ustedes pueden usufructuar del poder y hacer tropelía y media con él, pero eso no implica que nos arrastran con ustedes. Mala idea de habérselo entregado, pero el voto no implica la entrega de conciencia y derecho a la libertad. Aún cuando quieran desaparecer todo mecanismo de revocación o vacancia, el pueblo siempre tendrá derecho de insurgir. El respaldo a los resultados del proceso electoral venezolano los obliga solo a ustedes no al pueblo americano que proviene de buena madre.

Nota al pié

Lo que me pregunto y no logro entender es cómo puede ser posible que Argentina, a través de su presidenta, respalde una dictadura -¡que cojones no es otra cosa!-. ¿Se olvida acaso que en la década de los 70’s fue víctima de la más despiadada de todas las dictaduras existentes en la región?

Una juventud, una generación entera, amante de la música y el arte, fue sometida a la más brutal persecución, vejámenes y procedimientos de tortura que nos podamos imaginar aún hoy en día. La desaparecieron.

Cómo es posible que el periodista argentino Guillermo Giacosa, radicado desde hace muchos años en el Perú, a través de su columna periodísticas en el diario Perú 21 avale y defiendan el proceso chavista.

¿Es que acaso han descubierto que las dictaduras de derecha son malas, pero las de izquierda sí son buenas?

Me resulta extraña la presencia de Chile, cuya juventud setentera también pasó por la misma experiencia argentina. Chile refleja en su escudo la Estrella Solitaria ¿Qué temor hay entonces de mantenerse aislado y distanciado del problema, si con ello se convierte en baluarte de la desdichada democracia?

Argentina, Chile y los demás países, al respaldar la dudosa elección de Nicolás Maduro no viabilizan la paz en Venezuela, abandonan a ese pueblo a su suerte.

El que a espaldas de los demás mandatarios, algunos digan que lo hecho en Lima tiene como finalidad que Nicolás Maduro cargue él sólo con la responsabilidad de lo que ocurra con su país, es el ejemplo exacto de lo que Pilatos hiso con el Cristo.



 TEMAS DE REFLEXIÓN PARA LOS PERUANOS

La noche del jueves 18 de abril, el Congreso de la República se debatió la autorización de salida del país del presidente Ollanta Humala a fin que asista a la asunción de mando de Nicolás Maduro. El resultado final favoreció la presencia de Humala en Caracas.

Si bien es cierto que la asistencia de presidentes a la asunción de mando de un colega es una tradición democrática que expresa un respaldo a su futura gestión, hoy en día, debe motivar ciertas dudas.

A Ollanta Humala siempre se le ha atribuido ser admirador del proceso chavista, pero una vez que asumió la presidencia sus actos posteriores aparentemente han demostrado que en él primó la razón y no la inclinación. Sin embrago, sus declaraciones con ocasión de los funerales de Hugo Chávez despertaron nuevamente algunas dudas. Si a ello agregamos ciertas movidas que claramente indican un afán de reelección indirecto y soterrado; un sorpresivo afán  que el Estado nuevamente participe de la gestión de Empresas como REPSOL, no impide creer que tal vez las ligas que sujetaban la careta en sus orejas, han comenzado a ceder y permiten nuevamente ver su verdadero rostro.

De hecho él sabe que la actitud asumida por su gobierno motivará algunas dudas en nuestros socios comerciales y en cuantos tengan interés en invertir aquí. Él sabe, que el índice de su popularidad ha de pasarle la factura y con ello, anticipadamente, mina el claro afán de su cónyuge en postular a la presidencia. Pero no olvidemos que a los dictadores y tiranos nada los persuade y nada les interesa.

Lo hecho por los legisladores oficialistas la noche del jueves en el Congreso no debe ser desvinculado de los afanes, sentimientos y pensamientos del mandatario.

En contra de la letra expresa de la Constitución, con el propósito de viabilizar la partida de Humala a Caracas y que forme parte del circo montado por Maduro y compañía, quisieron que la resolución legislativa que autorizaba el viaje entre en vigencia inmediata (léase: en el día).


Como es sabido, hoy viernes 19 de abril, Nicolás Maduro asumirá la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. Si a Humala  se le hubiera otorgado el permiso de salid la madrugada del mismo viernes, la resolución legislativa, por mandato de la constitución hubiera entrado en vigencia el día sábado, cuando todo estaría consumado. Si se otorgaba el día jueves muy entrada la noche, el  problema era: cómo cumplir la formalidad de la publicación.

Según el artículo 109° de la Constitución peruana, toda norma entre en vigencia y por tanto es obligatoria “…el día siguiente de su publicación en el diario oficial, salvo disposición contraria de la misma ley que posterga su vigencia en todo o en parte”.

El diario oficial o gaceta oficial del estado Peruano es el diario “El Peruano”, que día a día publica toda la legislación dada el día anterior en un cuadernillo.

De acuerdo al artículo de la Constitución, mientras no se publique una norma, no hay posibilidad de que tenga vigencia y sea obligatoria. Esa vigencia no puede darse el mismo día de la publicación puesto que la colectividad no tendría oportunidad de conocerla o en todo caso de internalizarla. Cómo mínimo, debe pasar un día, como máximo, su vigencia puede ser postergada (ojo: hacia adelante) si así lo expresa la misma norma.

La bancada oficialista propuso que la resolución legislativa entre en vigencia el mismo día jueves para viabilizar el viaje del presidente, intención abiertamente contraria a la Constitución ¿Cómo entonces se ha dado la posibilidad que Ollanta Humala viaje?

Muy fácil, la resolución legislativa fue publicada en una separata especial de “El Peruano” entre gallos y medianoche, no se sabe en qué cantidad y quiénes han podido tomar conocimiento de ella. Es bastante probable que se halla impreso unas cuantas en una impresora cualquiera y haya sido de conocimiento de unos pocos funcionarios.

Esta actitud del oficialismo en el Congreso no debe pasar desapercibida: es la forma como las dictaduras suelen actuar. Es la forma como el chavismo gobierna en Venezuela. Unos días antes, el presidente del parlamento venezolano decidió no darle el uso de la palabra a ningún congresista que no reconozca los resultados de las elecciones del día 14; ha destituido de la presidencia de comisiones a todos los parlamentarios opositores.

¿Nuestro congreso se contagiará de esas actitudes "democráticas"?

Quizás debemos agradecer al altísimo que la situación en Venezuela haya sido motivo para poder ver debajo de las máscaras.

Quizás debemos agradecer, también, que ese hecho nos permite constatar, confirmar la calaña de ciertos políticos peruanos como el caso de Alejandro Toledo, gobernante que sufrió los embates golpistas de Ollanta y Antauro Humala (hoy en la cárcel por delito de homicidio calificado), pero que, con el propósito de obtener algún beneficio político, no dudo, no tuvo asco, de apoyar la candidatura y hoy ser aliado de su -antes- enemigo político: Ollanta Humala.


Alejandro Toledo no solo es un personaje abyecto por esa antinatural componenda política, sino, porque mide los mismos hechos históricos con varas distintas.

Cuando Alberto Fujimori logró su reelección mediante una votación fraudulenta dejándolo a él fuera de la presidencia, organizó la histórica marcha de los cuatro suyos, movilizando gente de todos los confines de la república, congregando a todas las fuerzas políticas en la capital de la república como forma de manifestar el rechazo a la dictadura y al fraude electoral. Originó la costumbre en el Perú del lavado de la bandera, como forma de expresar el agravio a la democracia.

Hoy, sale con el cuento que el viajar a la asunción de mando de Nicolás Maduro es una cuestión que solo le compete al Presidente de la República.

Tal vez, al igual que la presidenta argentina, Toledo haya descubierto que las dictaduras y tiranías son malas cuando los defenestran a ellos del poder, pero no cuando joden a otros.

La forma como se ha conducido Ollanta Humala parece demostrar que lo suyo no era solo un sentimiento afín con Hugo Chávez sino con el sistema chavista. Muerto Chávez ya no tendría porque seguir simpatizando con lo que ocurre en Venezuela. Maduro no es Chávez. La actitud de Humala evidencia una deuda con el chavismo, un encadenamiento, que parece no importarle ocultar. A Toledo, otro Pilatos de América, la actitud de Humala no le importa mientras siga teniendo algún beneficio como perro al lado de la mesa.

Debemos mantenernos alerta. Peruano, aprende a dormir con un ojo abierto.




MAX MARRUFFO S.

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